La belleza de la piel y la alimentación

LA BELLEZA DE LA PIEL Y LA ALIMENTACIÓN

 

La piel es el órgano más grande de tu cuerpo y te ayuda a limpiar y depurar los excesos junto con otros órganos como los riñones, los pulmones, los intestinos.

Cuando nacemos el primer contacto con nuestra madre es a través de la piel, la sentimos a lo largo de su canal vaginal y de ahí obtenemos la flora intestinal que nos acompañará durante toda la vida. Para los orientales, es importante nacer de esta manera porque ese primer contacto es el que despierta todos los receptores que harán que el niño tenga una buena relación social; mientras que, si es por cesárea, la socialización del niño puede que no sea tan fluida. Y luego, suma y sigue, las caricias son para el bebé el mejor alimento que nutre su alma y el desarrollo de su cuerpo como uno de los mejores alimentos que existen.

Cuando nacemos el primer contacto con nuestra madre es a través de la piel, la sentimos a lo largo de su canal vaginal

La piel es importante también porque es la que nos pone en contacto con los demás a través de las caricias, de los besos y abrazos. Es lo primero que ven los demás de nosotros. Mirando la piel parece que podemos reconocer la edad de una persona.

La piel siente, se eriza si algo le emociona, se le pone la piel de gallina si tiene un sentimiento que le turba o le recorren escalofríos si hay algo que le incomoda o disgusta. La piel es nuestro mayor aliado o el enemigo número uno.

La piel siente, se eriza si algo le emociona, se le pone la piel de gallina si tiene un sentimiento que le turba.

Por ello, España fue en 2017 el quinto país en Europa en gastos en cosmética. En el cuidado de la piel nos gastamos, según el periódico Expansión, 1886 millones de euros. Una cifra nada despreciable, teniendo en cuenta que recoge solamente productos y no operaciones, retoques o demás cuidados faciales.

La alimentación y la piel

Sin embargo, hay una parte importante que descuidamos de nuestra piel y es la alimentación. Con ella podríamos contribuir a la belleza de este maravilloso órgano; sin embargo, preferimos las cremas, los tratamientos faciales, incluso los más invasivos etc… antes que estar aprendiendo nuevas formas de cocinar que nos ayuden a cuidar la dermis desde dentro.

La alimentación puede contribuir a la belleza de nuestra piel

Una maquilladora reconocida sobre todo en el mundo de las bodas, me dijo hace unos días que es más importante lo que nos metemos por la boca, que todas las buenas cremas que podamos utilizar. Yo añadiría también lo que pensamos, nuestra mentalidad es fundamental, la queja crea unas arrugas horribles, y no te digo el juicio, el desprecio o la crítica, sobre todo alrededor de la boca. También la amargura constante, el enfado y la agresividad que se reflejan más en el entrecejo.

A mi me gusta cuidar mi piel con productos de belleza, una buena crema corporal o facial a la que a veces añado algún aceite esencial me parece una delicia. Como siempre, la piel nos avisa de lo que ocurre en el cuerpo, así que antes de tapar nada, averigua qué está sucediendo dentro y corrige al mismo tiempo si quieres lo que está pasando en tu exterior y en tu interior.

La piel es un aviso de que algo está ocurriendo en tu cuerpo.

Aunque ya sabes porque lo digo siempre, que somos un todo y que no podemos separar la alimentación del mundo emocional o mental. Forman un conjunto que va a la par y que nos podemos favorecer de un tres por uno si sabemos las herramientas necesarias para utilizar esta oferta.

 

CÓMO PODEMOS AYUDAR A LA PIEL

 

En la Alimentación Macrobiótica o Energética, la piel depende del elemento Metal, representado por los pulmones y el intestino grueso.  Así que hay varias cosas que se vuelven fundamentales para tener estos órganos a punto y que ayuden a nuestra piel a sentirse radiante:

1.- Tránsito intestinal diario. Esto es fundamental. Hay muchas personas que no le dan la importancia que tiene y piensan que con ir al baño una vez cada dos días es suficiente. La salud intestinal se convierte en un factor determinante para que nuestra piel se encuentre apagada o brillante. Para ello es importante que recordemos que una alimentación que contenga la fibra de las verduras, los cereales integrales y las legumbres nos ayudará en este proceso. También el ejercicio se convierte en una práctica que favorece el movimiento intestinal.

2.- La hidratación. Otro paso más que a veces descuidamos o creemos que lo podemos sustituir por tés o infusiones. El agua de estas bebidas no tiene la misma capacidad de hidratar que el agua pura y simple.

Cuando me preguntan cuánta agua hay que beber al día, yo siempre respondo que hay que mirar la alimentación que tienes. Si comes siempre cosas preparadas, comidas resecas, pizzas, embutidos, mucha carne, necesitarás más agua, que si tu alimentación es a base de cereales integrales, legumbres o verduras que todas se han cocinado con agua. Por lo tanto, desde mi punto de vista la alimentación también nos puede indicar cuánta cantidad de agua tienes que beber.

3.- Cuidar nuestro hígado, este órgano que hace más de 500 funciones y trabaja sin parar, es importante tenerlo también a punto. Pasada su ITV para que siga haciendo bien sus procesos de limpieza. El hígado limpia la sangre por la noche, así que tenemos que cenar temprano para que la digestión no entorpezca este poderoso proceso. Cuando nos levantamos cansados, sin ganas de desayunar es porque el hígado no ha podido realizar este trabajo como sería deseable y como te puedes imaginar una sangre limpita, hace que tu piel esté más bonita.

También se encarga de la metabolización de las grasas, así que cuidar el hígado significa que vas a evitar esos granitos que aparecen si has cometido un exceso y tienes propensión a que salgan granos.

Por último, enumero los alimentos que deberías reducir su consumo si quieres cuidar tu piel y que no pierda rápidamente la belleza y el brillo de tu juventud.  Como siempre los primeros en perjudicar a la piel son los alimentos refinados (harinas y azúcares, arroz blanco, pasta blanca…), las bebidas gaseosas aparecen en esta lista ya que contienen mucha azúcar y químicos; los excesos de carnes, quesos y grasas saturadas, también favorecen la aparición de pecas, lunares, granos, manchas y erupciones. Yo fui una gran consumidora de queso cuando fui vegetariana, no tenía una dieta equilibrada y mi piel se resintió con la aparición de manchas en brazos y piernas principalmente.  Así que doy fe de lo que estoy escribiendo.

Harinas refinadas, azúcares simples y lácteos favorecen la aparición de manchas, pecas y lunares en tu piel

Pasan los años y cuando nos queremos dar cuenta el brillo de la piel va desapareciendo. La piel tiene varias capas y a veces las cremas no llegan a todas ellas con la suficiente potencia. Por ello, la alimentación y la gestión emocional se vuelven una parte importante del cuidado de la piel, junto con otros aportes en cremas nutritivas y naturales que podamos darle desde fuera.

 

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