Todo está conectado

TODO ESTÁ CONECTADO

“Ser uno con lo que es, uno con el momento presente, no significa que ya no comiences cambios o seas incapaz de entrar en acción. Sino que la motivación para la acción viene de un nivel más profundo, no de los deseos o miedo del ego. La sintonía interior con el momento presente abre tu conciencia y la sintoniza con el todo, del que el momento presente forma parte integral. Entonces, el todo, la totalidad de la vida, actúa a través de ti” (Eckhart Tolle, Todos los seres vivos somos uno)

A lo largo de mi experiencia he aprendido que Todo está conectado. Cuando era más joven y no sabía nada de terapias lo pensaba también, pero no era consciente de cómo se producía esa conexión entre todo lo que existe.

 

Primer aprendizaje

Dejé de comer carne con 18 años porque sentía que me estaba comiendo lo que era el animal, algo más allá que su carne solamente, también la forma en la que le habían matado, la forma en la que había vivido, etc., no lo podía explicar ya que el entorno en el que me movía en esa edad no entendía ni siquiera por qué dejaba la carne y porque, además, no tenía los conocimientos para explicar esa conexión, era algo que yo sentía nada más. Luego la vida me fue poniendo frente a experiencias y aprendizajes que me fueron enseñando desde la teoría hasta la práctica, que hay una relación entre todo y que no podemos escapar a ella, más bien tenemos que aprender y crecer a través de ella.

Hice cursos del péndulo hebreo y de flores de Bach que ya me hablaban de esta conexión del cuerpo y la mente, que somos un todo holístico. Hay que empezar entendiendo que somos un todo nosotros para entender que estamos conectados a todo lo demás. Estudié un poco de kábala y el primer nivel de reiki, que seguían ahondando en esa dimensión. Tanto las flores, como el péndulo y el reiki lo practicaba en mi misma y en las personas que me lo pedían. Por entonces me dedicaba en cuerpo y alma al teatro, una pasión que desde pequeña me había movido hasta conseguir trabajo. También escribía y lo disfrutaba.

La vida me iba poniendo experiencias y personas delante para que fuera corroborando esta conexión de la que yo estaba convencida

La vida me iba poniendo experiencias y personas delante para que fuera corroborando esta conexión de la que yo estaba convencida, así que poco después descubrí la reflexología podal. También me enamoré de ella, otro escalón más en esta conexión del cuerpo en el que en una parte de él, se encuentra el todo. Tanto en el pie, como en la mano, en la oreja, en el ojo, en la cabeza o en la zona central del cuerpo está reflejado el organismo entero. Y si tú tocas de una manera esa parte ayudas a un órgano o víscera o a alguno de los sistemas (circulatorio, linfático digestivo, etc) a equilibrarse y de alguna manera a liberar las posibles energías negativas que hubiera acumulado. Me encanta la reflexología y gusta mucho dar masajes en los pies. Mi sorpresa fue cuando me dijeron que en mi carta astral estaba la comunicación como forma de sustento, pero en ningún caso los masajes. Y era verdad, por más que trataba no me salía ningún cliente para la reflexología, y no entendía el porqué. Incluso, regalaba masajes por los cumpleaños a mi familia y nadie quería uno.

 

Segundo aprendizaje

Cuando empecé a estudiar macrobiótica, es cuando comencé a conocer la conexión entre órganos y emociones. Eso me dejó totalmente enamorada, era lo que yo estaba buscando, algo que diera sentido a por qué comía. Las dolencias, enfermedades, acontecimientos etc, no llegan a tu vida porque tienes mala suerte o porque te ha tocado, sino que hay algo detrás que las provoca, algo relacionado con tu alimentación y con tu forma de vivir lo que te sucede. Con tu mente.

La conexión que hace la macrobiótica con el Taoísmo es algo en lo que siempre he querido con más profundidad, es una asignatura pendiente. Mientras que el mundo occidental siempre se ha basado en lo empírico, las filosofías orientales se han sustentado en la observación. Miles y miles de años observando como interacciona el hombre con el cosmos y la tierra, sacando conclusiones de las que ahora muchos “coaches” están utilizando llevándolo a una mentalidad más afín a la nuestra.  Y su filosofía se basa principalmente en que TODO ESTÁ CONECTADO. El mundo está en mí y por lo tanto yo represento al mundo. Somos un 70% de agua corporalmente, pero también la proporción que hay de agua y tierra en el mundo es parecida. Las sales minerales que recorren nuestro cuerpo son las mismas (en distinta proporción) que las que contiene nuestros mares y océanos. Las primeras semanas de un feto parece un anfibio (quizás de dónde venimos). Y todo esto no es casualidad sino causalidad.

 

El mundo está en mí y por lo tanto yo represento al mundo. Somos un 70% de agua corporalmente, pero también la proporción que hay de agua y tierra en el mundo es parecida.

A partir de ahí, mi modo de enfocar mi vida comenzó a cambiar. Me di cuenta, por experiencias personales dolorosas, que la alimentación equilibrada no era suficiente para conseguir el equilibrio físico, mental y emocional, sino que tenía que ampliar mis estudios para comprender mejor el abanico de lo que significaba que TODO ESTÁ CONECTADO.

 

Tercer aprendizaje

La primera disciplina a la que me acerqué fue a la Biodescondificación o Bioneuroemoción. Claro, también me enamoré de ella, porque habla todo el tiempo de cómo las emociones son la causa de las enfermedades. De cómo estamos influidos por nuestro clan familiar (del que repetimos muchos patrones que luego se convierten en emociones y luego en dolencias), por la forma en la que vemos en el mundo que nos lleva a experimentar de una forma determinada lo que nos sucede y las creencias que nos vamos construyendo a lo largo de la vida.  Los años más importantes de aprendizaje son de 0 a 7, en los que la impronta de lo que has vivido marca muy profundamente cómo te vas a relacionar con el mundo cuando seas mayor y lo que atraigas a tu vida. Así que se trata también de viajar a estos años para poder entender que le está sucediendo a una persona 20 o 30 años más tarde. Increíble pero cierto. Somos producto de nuestros pensamientos y nuestras vivencias.

 Los años más importantes de aprendizaje son de 0 a 7, en los que la impronta de lo que has vivido marca muy profundamente cómo te vas a relacionar con el mundo cuando seas mayor y lo que atraigas a tu vida

 

Luego, estudie PNL (Programación Neurolinguística) porque muchos de los protocolos que utiliza la Bioneuroemoción vienen de esta ciencia. Y aquí empecé a entender también el poder de los pensamientos y de la palabra, tanto es así que ahora, años después, creo que todo está en la mente. Que somos producto de lo que pensamos más que otra cosa.

La alimentación pasó a convertirse en un todo junto con la mentalidad y la gestión emocional. Una sin las otras dos no tiene sentido para mí. Enseñando toda esta globalidad es como me siento a gusto y como veo que mis clientas progresan y se entienden ellas mismas. Es verdad que lo que comemos influye en nuestros pensamientos y emociones, como nuestro pensamiento influye en lo que comemos. No hay forma de separarlos, aunque queramos.

 

Cuarto aprendizaje

Así llegué a SAAMA, la terapia cuántica que aprendí de desbloqueo integral y con la que estoy ayudando a mucha gente. SAAMA es una forma de entender a la persona y su problemática como un todo. Si trabajas las relaciones con la madre te puede llevar de viaje por otras muchas relaciones aún sin sanar, hasta adentrarte en lo que sucedió con mamá. O si trabajas la abundancia, puede que antes tengas que sanar otras muchas creencias y situaciones que están bloqueando eso que quieres que llegue a tu vida. Entender que no hay nada erróneo en nosotros, sino que es la forma en la que nos han educado, la familia de la que venimos, lo que hemos dejado que nos influya en nuestra vida, lo que maneja casi todo lo que tenemos, parece un poco loco pero cada día lo confirmo con todo lo que hago y experimento.

Y de SAAMA a UCDM (Un Curso de Milagros) dónde más claramente nos explican que verdaderamente somos UNO y que todo lo que hacemos influye en el Mundo, por muy exagerado que parezca. Hay que avanzar paulatinamente en este mundo del conocimiento personal ya que cada paso va ahondando más en la interpretación del mundo y de uno/a mismo/a, y se tiene que haber entendido lo anterior para comprender el paso siguiente y así avanzar.

Cuánto más seamos consciente de que todos somos UNO, nuestra experiencia en el Paneta Tierra será mucho más placentera y gozosa.

Entre libros, cursos, charlas con amigos, videos en internet, talleres, experiencias y aprendizajes con mis clientas, y lo que me enseñaron mis mentores, he llegado a la conclusión no solo de que todo está conectado, sino que además TODOS SOMOS UNO, como dice Eckhart Tolle, y que cuanto más seamos consciente de esto, nuestra experiencia en el Paneta Tierra será mucho más placentera y gozosa.

 

 

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