¿Nuevos propósitos, nuevas ilusiones?

¿NUEVOS PROPÓSITOS, NUEVAS ILUSIONES?

 

Cambios para el nuevo año

En los finales de año aparece siempre la necesidad de mirar retrospectivamente para hacernos una idea de qué es lo que tenemos que cambiar para el año siguiente y mejorar en aquellas áreas en las que no nos sentimos realmente bien.

La alimentación, los kilos, adelgazar, la salud (ahora más con el virus del COVID) se encuentran entre las más solicitadas. La ansiedad y la incertidumbre de este 2020 ha hecho que acudamos a la comida más de lo que nos hubiera gustado.

La ansiedad y la incertidumbre de este 2020 ha hecho que acudamos a la comida más de lo que nos hubiera gustado

Tenemos la intención de cambiar, de mejorar en la forma de cocinar, de comprar comida más saludable y dejar en las estanterías la comida preparada, los snacks y las bebidas azucaradas; de mirar recetas y alimentos más sanos. Sin embargo, nuestra motivación va decayendo con el paso de las semanas, a veces no nos dura ni un mes esa energía de cambio.

Y eso nos frustra más, nos angustia más, nos deprime más, porque nos vemos incapaces de hacer algo que es muy necesario para sentirnos bien, para sentirnos en nuestro cuerpo como deseamos y relacionarnos desde el respeto hacia nosotras mismas y hacia lo que somos.

Las Navidades planean en nuestra mente como una daga, ya sabemos que vamos a engordar, no hay nada que nos haga pensar de diferente manera.

Nos encantan las Navidades, pero planean en nuestra mente como una daga, ya sabemos que vamos a engordar, no hay nada que nos haga pensar de diferente manera. Turrones, peladillas, polvorones, roscones de Reyes (que comenzamos a comer un mes antes y dejamos de comer casi en febrero).  La televisión todos los años después de las fiestas nos recuerda que la mayoría de los españoles ha engordado una media de entre 2 y 5 kilos. Es decir, algunos nada, otros 5 o 6 kilos.  ¿Dónde te encuentras tú?

Cambiar nuestra imagen, cambiar nuestra alimentación no es una tarea sencilla. Tenemos la creencia de que debemos empezar quitándonos aquello que nos engorda, esos alimentos de los que abusamos cuando no nos sentimos bien. Esas galletitas que comemos obsesivamente por la noche a escondidas, ese chocolate que nos sabe a gloria pero que no sabemos parar a tiempo antes de habernos comido toda la tableta… esos aperitivos que compartimos con los amigos los fines de semana y que sin los cuales no seríamos felices.

Y es que a veces ponemos la felicidad fuera de nosotras y aunque sabemos que comemos emocionalmente, o eso hemos oído y creemos que es así, no estamos dispuestas a cambiar esa forma de pensar, pues tenemos miedo de que el cambio nos traiga incomprensión por parte de los otros.

¿Qué nos dicen los kilos?

Desde mi punto de vista y desde la comprobación conmigo misma y con las clientas con las que he trabajado, todos los cambios, incluida la alimentación, los kilos y el adelgazar, tienen una dirección inversa a la que siempre le hemos dado. No tienen que ver exclusivamente con dejar de comer de golpe aquello a lo que nuestro cuerpo está habituado, aquello que alimenta nuestras creencias, nuestra forma de pensar y nuestras emociones.

Creemos que quitándonos los alimentos que engordan, como he dicho antes, adelgazamos. Que comenzando una dieta estricta sin grasas y sin nada de lo que nos gusta, incluido el azúcar, lo lograremos. Pero ya hemos comprobado que en cuanto volvemos a nuestra alimentación tradicional, a la que llevábamos antes de comenzar la dieta, volvemos a nuestro cuerpo de siempre, sumamos nuevamente los kilos que con tanto esfuerzo nos hemos quitado.

Somos capaces de repetir esta historia algunas veces más antes de darnos cuenta que el problema está en otro lado, pero ¿dónde?

¿Cómo consigo llevar a cabo mi deseo soñado de tener el cuerpo que quiero si no es dejando de comer aquello que engorda?

¿Engordan los pensamientos?

¿Te has plateado alguna vez que también engordan los pensamientos, lo que te dices, las palabras, las emociones, lo que oyes en la tele?

Cuando leo noticias que dicen: Los españoles engordarán durante las fiestas una media de entre 3 y 5 kilos. Yo me pregunto, ¿no es una forma de programar a aquellas personas que tienes más problemas con la báscula? Es como si te estuvieran diciendo, no te queda más remedio que engordar porque lo dicen las estadísticas. Estamos tan inmersos en lo que pensarán los demás que se nos olvida nuestro propio criterio.

Así que, efectivamente creo que los pensamientos nos engordan, antes de empezar las navidades ya estamos pensando obsesivamente cuántos kilos vamos a engordar y nos estamos preparando mentalmente para cuando subamos a la báscula intentar no sentirnos tan culpables, ya que “total me lo habían advertido”.

Los especialistas y nutricionistas lo hacen creyendo que así ayudan a la población a que sea más responsable; sin embargo, es posible que se pueda producir el efecto contrario, y es que nos programen y asumamos que vamos a engordar sin pesar que tal vez no tenga que ser así.

Si quieres conseguir bajar de peso, alcanzar ese propósito que todos los años te planteas, ponte en manos de un profesional que te de confianza. Lo primero que debemos cambiar a la hora de avanzar en cualquier área de nuestra vida, es la mentalidad, las creencias y patrones repetitivos que hacen que volvamos una y otra vez a las mismas situaciones. Cuando no lo conseguimos por veces, redunda en que nuestra mente afiance más esos pensamientos negativos e incluso se ancle en uno que es “nunca lo lograré”. Son, normalmente, cosas que nos decimos inconscientemente, y que una persona ajena a nosotras tiene que saber transformar para que podamos cambiar y llegar a cumplir nuestros sueños.

Cómo hacer el cambio

Hacer este cambio de perspectiva al mismo tiempo que introduces en tu día a día una alimentación más consciente y preventiva, es el camino que yo he elegido para tratar a las personas que quieren trabajar conmigo.

Desde mi punto de vista, pensar que la parte física está separada de la emocional y de la mental es lo que ha llevado a que no conectemos con el verdadero significado de los kilos en nuestra vida. Y es que más allá de la molestia que suponen, de la posibilidad de que el sobrepeso atraiga otras afecciones más dañinas, éstos nos traen un mensaje para que nos pongamos a trabajar sobre áreas más personales y más internas de nuestro YO. El cambio tiene que proceder desde dentro hacia afuera para que sea duradero y nos aporte un profundo cambio sobre nuestra imagen física y espiritual.

¿Cuáles son los cambios que te has propuesto para este nuevo año que comienza?

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *